Según mi memoria tuve una infancia muy feliz, tenía muchos juguetes (no tantos como minime) y en las tardes jugaba mucho, a veces con mi hermano, otras sola en mi cuarto. Esperaba ansiosamente la navidad para que Santa me dejara lo que había pedido abajo del árbol. Y recuerdo perfecto a lo que se sentía la navidad.
Bajar al árbol, ver tus juguetes, abrirlos con desesperación y empezar a jugar. La magia de creer.
No me acuerdo si yo era cuidadosa con mis muñecas o no, tendré que preguntarle a mi mamá. también jugaba mucho en la calle, cosa que hoy en día casi no pasa, los niños no saben lo que es salir a jugar, entre el Wii el Itouch el Ipad y lo peligrosa que está la calle...
Má: ¿Puedo salir a jugar? Creo que Ana Karen nunca me ha preguntado eso. Que tristeza.
Bueno pues aquí algunos de los juguetes que tuve de niña.
No sé que haya sido de Lagrimitas Lilly Ledy que lloraba y lloraba y movía sus manitas y sólo se contentaba llevándola a pasear. Pero que niña mas chillona. Seguro que no encontró marido, y debe seguir llorando por los rincones sus penas, o se le habrán acabado los ojos de tanto llorar. A mi nunca se me hubiera ocurrido que llorar a chorros sería atractivo para una niña, pero lo fue. Incluida yo.
Bajar al árbol, ver tus juguetes, abrirlos con desesperación y empezar a jugar. La magia de creer.
No me acuerdo si yo era cuidadosa con mis muñecas o no, tendré que preguntarle a mi mamá. también jugaba mucho en la calle, cosa que hoy en día casi no pasa, los niños no saben lo que es salir a jugar, entre el Wii el Itouch el Ipad y lo peligrosa que está la calle...
Má: ¿Puedo salir a jugar? Creo que Ana Karen nunca me ha preguntado eso. Que tristeza.
Bueno pues aquí algunos de los juguetes que tuve de niña.
No sé que haya sido de Lagrimitas Lilly Ledy que lloraba y lloraba y movía sus manitas y sólo se contentaba llevándola a pasear. Pero que niña mas chillona. Seguro que no encontró marido, y debe seguir llorando por los rincones sus penas, o se le habrán acabado los ojos de tanto llorar. A mi nunca se me hubiera ocurrido que llorar a chorros sería atractivo para una niña, pero lo fue. Incluida yo.


La comiditas también vivió conmigo, le preparabas una papilla con un polvo que venía en un sobre y agua, le dabas de comer esa pasta en un platito con su propia cuchara y hacía popó ja. ese era todo el chiste la muñeca, traía algunos pañales para cambiarla, Además tenía una cara monísima, bueno creo que todas las muñecas Lili Ledy eran muy bonitas. nada que ver con las Bratz.
Y que tal el Horno Mágico?, ese evolucionó y llegó a ser un microondas, es más creo que a minime le tocó, claro que ya no era Lili Ledy. Metías por un lado la charola con masa de hot cakes y la sacabas por el otro lado cuando empezaba a oler a quemado básicamente. A mi me gustaba poner en la charola chocolates a derretir. Lo había en naranja y en verde y era tipo cocina integral.
El robot 2xl también era súper divertido, te hacía preguntas y tenías que contestarlas apretando los botones. Recuerdo perfecto la voz. Seguramente para los niños de hoy en día el 2xl sería aburridísimo.
¿Que padres mis juguetes ochenteros no? Aunque si hoy fuera niña pediría un Aifon ; )